Quiero hacer una “Apología del patriotismo” (y aprovecho para recomendar este maravilloso libro de José Luis Gonzalez Quirós, de paso). Quiero decir que siento orgullo de mi país cuando, fuera de él, políticos y académicos, taxistas y profesores, médicos, tenderos, camareros…. ¡todos! me hablan de las virtudes de España, cada uno desde su perspectiva.
Cierto. Podemos quedarnos con cualquiera de los siete colores del arco iris. Pero mi preferido es el consenso. Mi preferido es ese consenso que tiene color de sol, y que huele a alegría, que unió a mi pueblo para convertirse en un ejemplo internacional de cómo superar pacíficamente un régimen autoritario y poder celebrar más de 30 años de democracia.
Recientemente alguien ha tratado de sintetizar en 3 los pilares básicos de ese éxito. Uno: “Los españoles decidimos mirar al futuro, no mirar al pasado, decidimos construir juntos un futuro, decidimos no repetir los errores del pasado”. Cuánta razón, ¿no? Ante esto me surge la duda de por qué alguna gente joven, como yo, se empeña en querer seguir siendo parte de un conflicto que hace ya décadas que superamos; por qué jóvenes que han nacido en democracia se prestan a seguir el juego de algunos que pretenden, por resentimiento, seguir revitalizando el conflicto…
Dos: “Centro-derecha y centro-izquierda dejando al lado los radicalismos, dejando al lado los extremismos. Esas fuerzas llegan a un pacto”. Ciertamente parece que desde 2004 la política española se ha disfrazado de talante pero detrás de la careta, en realidad, está un sectarismo que a nadie beneficia. TaJante. Me surge la tentación de decir que “ni a ellos”, pero no voy a caer en la tentación, no me voy a prestar a su juego de dividirnos, nuevamente, en “nosotros” y “ellos”.
Y tres: “La pluralidad constitutiva del país tenía el balance de la lealtad constitucional, que era la lealtad a la unidad y a la cohesión española”. ¿Dónde quedó la lealtad? Sinceramente, empezó a irse con el Estatuto de Cataluña… El Tribunal Constitucional sabe dónde está, pero está remoloneando…
“Si estos pilares y estas ideas justifican un éxito histórico para España y establecen un periodo de estabilidad histórica y demócratica desconocido durante mucho tiempo en nuestra historia, ¿por qué eso ha sido puesto en peligro?”
¡Esa es la pregunta! ¿Por qué esto está siendo puesto en peligro? No caigas en la tentación de preguntarte si hizo bien o no mostrando al mundo su digitus medius.
Ana Collado Jimenez

