domingo 21 de febrero de 2010

DIGITUS MEDIUS



Quiero hacer una “Apología del patriotismo” (y aprovecho para recomendar este maravilloso libro de José Luis Gonzalez Quirós, de paso). Quiero decir que siento orgullo de mi país cuando, fuera de él, políticos y académicos, taxistas y profesores, médicos, tenderos, camareros…. ¡todos! me hablan de las virtudes de España, cada uno desde su perspectiva.
Cierto. Podemos quedarnos con cualquiera de los siete colores del arco iris. Pero mi preferido es el consenso. Mi preferido es ese consenso que tiene color de sol, y que huele a alegría, que unió a mi pueblo para convertirse en un ejemplo internacional de cómo superar pacíficamente un régimen autoritario y poder celebrar más de 30 años de democracia.
Recientemente alguien ha tratado de sintetizar en 3 los pilares básicos de ese éxito. Uno: “Los españoles decidimos mirar al futuro, no mirar al pasado, decidimos construir juntos un futuro, decidimos no repetir los errores del pasado”. Cuánta razón, ¿no? Ante esto me surge la duda de por qué alguna gente joven, como yo, se empeña en querer seguir siendo parte de un conflicto que hace ya décadas que superamos; por qué jóvenes que han nacido en democracia se prestan a seguir el juego de algunos que pretenden, por resentimiento, seguir revitalizando el conflicto…
Dos: “Centro-derecha y centro-izquierda dejando al lado los radicalismos, dejando al lado los extremismos. Esas fuerzas llegan a un pacto”. Ciertamente parece que desde 2004 la política española se ha disfrazado de talante pero detrás de la careta, en realidad, está un sectarismo que a nadie beneficia. TaJante. Me surge la tentación de decir que “ni a ellos”, pero no voy a caer en la tentación, no me voy a prestar a su juego de dividirnos, nuevamente, en “nosotros” y “ellos”.
Y tres: “La pluralidad constitutiva del país tenía el balance de la lealtad constitucional, que era la lealtad a la unidad y a la cohesión española”. ¿Dónde quedó la lealtad? Sinceramente, empezó a irse con el Estatuto de Cataluña… El Tribunal Constitucional sabe dónde está, pero está remoloneando…
“Si estos pilares y estas ideas justifican un éxito histórico para España y establecen un periodo de estabilidad histórica y demócratica desconocido durante mucho tiempo en nuestra historia, ¿por qué eso ha sido puesto en peligro?”
¡Esa es la pregunta! ¿Por qué esto está siendo puesto en peligro? No caigas en la tentación de preguntarte si hizo bien o no mostrando al mundo su digitus medius.


Ana Collado Jimenez

jueves 4 de febrero de 2010

La libertad: nuestra responsabilidad.


Que no. No por ser jóvenes tenemos la necesidad (ni la obligación) de hablar del botellón, del ocio alternativo o de aventuras y desventuras amorosas. Y precisamente por ser jóvenes tenemos la responsabilidad de tomar parte en todos los debates importantes que afectan a nuestra ciudad, a nuestro país y al mundo en que nos ha tocado vivir.

Por ello, y aprovechando la onomástica que por estos días se celebra, recapacito sobre algo: la libertad no está garantizada.

Entre la noche del 9 de noviembre de 1989 y la mañana del día siguiente se produjo la caída del Muro de Berlín, la “vuelta” (wende), que se dice en Alemania usando un lenguaje políticamente correcto; no cabe ninguna duda de la trascendencia histórica de este hecho, fruto del colapso del socialismo real que durante más de cuatro décadas subyugó a los pueblos de la Europa del Este sovietizado. Ello, que supuso el fin de la Guerra Fría, llevó a algún historiador (estoy pensando en Fukuyama) a afirmar que a partir de 1989 se había acabado la historia, y que la evolución posterior iba a ser el triunfo inexorable e indiscutible del sistema capitalista y la democracia liberal.

Muchos de nosotros no fuimos conscientes en aquel momento de lo que ocurría, por no tener aun conciencia política, o incluso por no haber nacido…no sabemos de la Europa en guerra más que por los libros; pero lo cierto es que cada 9 de noviembre se cumple un nuevo aniversario de la caída de uno de los símbolos más emblemáticos de la intolerancia, el autoritarismo y la mentira. Y a pesar de ello, aún hoy nos encontramos con personas (y pienso ahora en esa imagen de “nuestros” socialistas, puño en alto, en Rodiezmo) que defienden ese sistema que, como quedó demostrado, no solo no triunfó en ningún país del mundo sino que además hizo sistemáticamente lo contrario de lo que predicaba: cercenó las libertades de los individuos.

El derrumbe del llamado “socialismo real” supuso el colapso de una serie de gobiernos despóticos, arrogantes, corruptos… cada vez más aborrecidos por sus poblaciones empobrecidas, engañadas, desmoralizadas y hartas del abuso de poder, de la arbitrariedad y de la opresión… ¿os suena de algo? Porque a mi me está recordando en cierto modo a los tintes pseudos-progresistas de un Gobierno que niega una crisis económica, para después admitirla y culpar a otro (no importa quién: neoliberalismo, imperialismo, oligarquía, medios de comunicación… ¡o incluso sus propios ministros!), que gobierna a golpe de decreto ley aboliendo por la vía de hecho los trámites parlamentarios y el consiguiente debate democrático, que es cómplice, y por tanto culpable, de la opresión lingüística que sufren algunos ciudadanos.

La moraleja que hemos de tener presente estos días de celebración de la caída del comunismo (igual que con la del fascismo) es que un gobierno que niega la democracia y la libertad a los gobernados, además de deslegitimarse, se niega a sí mismo la capacidad de autocrítica, que es condición sine quanon para la regeneración y la renovación. No hay que instaurarse en el éxito de la democracia liberal que previó Fukuyama, pues los enemigos de ésta siguen al acecho.

Nosotros no hemos conocido una Europa en guerra, no hemos sido conscientes de la caída del Muro, ni tampoco vivimos la dictadura en nuestro país. Pero no por jóvenes estamos exentos de la responsabilidad de velar por el mantenimiento de esa libertad que tanto ha costado conseguir… Comenzando por el presidente que llevamos sufriendo ya 5 años, y continuando por otros iluminados que se dan cita en el mundo de nuestro tiempo, tenemos la obligación de denunciar todos y cada uno de los ataques a la democracia. Tenemos la obligación de trabajar por la libertad.




ANA COLLADO JIMÉNEZ.

martes 8 de septiembre de 2009

El Puño de Zapatero



Parece que el Señor de los Señores el rey de los obreros, se ve reticente a levantar el puño ¿Por qué? ¿No es el símbolo de la izquierda mas izquierdosa y pura?

Lo que si esta claro que no lo puede levanta porque al PSOE, hace tiempo que se le callo la “O” de obrero y en los últimos tiempos mas, con casi un 15 por ciento de paro y subiendo, claro que estamos salvados porque, no se como el Sr. Zapatero va a convertir el carbón en pan, cual Cristo en el pasaje de los “panes y los peces”. Las ideas rocambolescas de ZP no tienen parangón se ha empeñado en buscar un carbón mas limpio, ¿quizás transparente?. No me quiero perder el descubrimiento del siglo que seguro que tendrá lugar en enero cuando el acontecimiento planetario cual eclipse tenga lugar en el mundo, claro que un poco deslucido ya que no gobiernan en Europa y eso duele.

El señor Presidente debería de preocuparse mas de los obreros y menos de la alquimia, que esta claro que no es lo suyo, con un 15 por ciento de paro no se puede estar jugando a ser Dios, y hablarnos de lo bonito que seria un mundo con carbón “medien ZP”. Es hora de hablar de realidades, entre ellas las sociales que se le han olvidado al señor zapatero y de los obreros, y de la economía y de la empresa, no se puede estar orgulloso de dar zapatillazos a los empresarios y pluma a los sindicatos, eso no es el dialogo social, eso se llama persecución a la empresa.

Póngase las pilas y deje de estar en el país de los sueños en la calle del chocolate de la ciudad del azúcar, le recuerdo que estamos en España y que los problemas de los españoles, incluidos los mineros, son los de usted.



David Gómez González
Secretario de Juventud del PP de Ávila

martes 25 de agosto de 2009

La Crisis en España


Desde hace ya varios meses, venimos arrastrando una profunda crisis económica, no solo en el continente Europeo, si no también en todo el mundo. La pregunta es ¿que hacen nuestros dirigentes para poder aminorar esta incipiente caída de la economía?: La respuesta la tenemos en el día a día, si nos referimos a España, El Sr. Presidente del Gobierno no ha articulado ni una sola medida para activar la maltrecha economía, solo ha perdido el tiempo en políticas rancias y carentes de sentido, llegando incluso a plantearse la subida de impuestos como premio a los Españoles.

Después de endeudarnos hasta la saciedad, ahora queremos pagar los prestamos con una subida de impuestos. Creo que ese no es el camino a seguir, porque además ¿no es la subida de impuestos una cuestión de la derecha?, pues o casualidad resulta que con el Partido Popular los impuestos bajan y con el Partido Socialista suben.

Sr. Zapatero, tome medidas serias y eficaces para que cientos de familias españolas puedan conservar como mínimo su empleo. Dedique su tiempo a lo que de verdad le importa a los Españoles y no a ideas trasnochadas que no conducen nada mas que a enfrentamientos y disputas estériles que usted y su gobierno utilizan para desviar la atención de aquello que de verdad importa.



David Gómez Gónzalez

Secretario de Juventud del PP de Ávila.